| El estado de las viñas tras el terremoto |
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| 09 de marzo de 2010 21:25 | ||||||||
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El terremoto que sacudió Chile el pasado 27 de febrero –y que se agravó con el posterior tsunami, cobrando la vida de al menos 800 personas– afectó también numerosos viñedos y bodegas de Curicó, Maule y Bío Bío. El equipo mosto reporteó con miras a esta cosecha 2010 que se vio triste e injustamente interrumpida.
Fuente: Mosto (Chile) Son pocas las vidas que la industria del vino tiene que lamentar, y eso es una razón para respirar profundo, detener un poco la máquina, reflexionar, agradecer. Pudo haber sido peor. Los 8.8 grados de latigazo terrestre con los que nos castigó la placa de Nazca colisionando con la Sudamericana pudo haber dejado peores grietas, fisuras más profundas, dramáticas. En Mosto hicimos un scanner de norte a sur para constatar las pérdidas humanas, el daño producido en viñedos y bodegas, el real impacto del movimiento en la cosecha vigente, cómo todo este drama afectará la calidad de los futuros vinos y de qué manera alterará los precios. Los que están de pie y los que están levantándose, en las siguientes líneas.
Zona Costera
Jamie Verbraak, de Casa Marín, dijo que no hubo vidas que lamentar, pero que su Casona de Lo Abarca –que ya había resistido varios terremotos– no pudo con éste y que, lamentablemente, se hizo inhabitable. Sobre los vinos, pérdidas menores. Por su parte, Soledad González, jefa de marketing de Casas del Bosque, aseguró que no tuvieron daños en las bodegas y en los viñedos, por lo que la viña y el sector turístico siguen funcionando con un cien por ciento de normalidad. Sólo se perdieron 5 mil litros de vino de las barricas, situación que González calificó como un “mínimo detalle”. En entrevista con el New York Times, Agustín Huneeus -dueño de viña Veramonte, en el valle de Casablanca- dijo que estima las pérdidas en unos cien mil litros de vino y unas 500 barricas”. Pero esas cifras no son tan importantes como la que sigue: 0. Cero vidas que lamentar. Lo más importante para la industria ahora. Hay que levantarse, reconstruir, retomar. Mirar hacia arriba y adelante. En William Cole también hay buenas noticias, porque Carmen Huenante, de relaciones públicas de la viña, contó que todo el personal se encuentra bien y que prácticamente no perdieron vino, más allá de algunas botellas que cayeron en las oficinas. Las bodegas se necuentran en perfecto estado, por lo que la viña está funcionando normalmente. Tanto así, que el lunes comienza la etapa de la vendimia. Maipo
Viña Concha y Toro, la mayor productora y exportadora vitivinícola del país, informó a través de su sitio web que sufrió graves daños en sus principales viñas y bodegas ubicadas en la zona de catástrofe, que incluyen importantes pérdidas de vinos y de capacidad productiva, situación que, sumada a los problemas en las redes de transportes, llevó a Concha y Toro a tomar la decisión de paralizar temporalmente –plazo que en la viña estiman en una semana– sus actividades productivas y logísticas. Derek Mossman, enólogo de Garage Wine Co. -pero cuyos vinos estaban en las bodegas de William Fevre, en Maipo Alto- dijo en su Twitter (@garagewineco) que tanto él como su familia estaban a salvo. Las pérdidas en vino fueron las mínimas, al igual que en William Fevre. En cambio, sí hubo pérdidas importantes en las bodegas de Santa Rita -nueve millones de litros de vino aproximadamente-, especialmente en los estanques de acero inoxidable, pero las actividades de recuperación se iniciaron pocas horas después de ocurrido el terremoto para minimizar el daño y recuperar la capacidad de acción lo antes posible, informó la viña mediante un comunicado. De hecho, ya están produciendo nuevamente, y en la viña creen que no se verán mayormente perjudicados desde el punto de vista financiero, ya que están protegidos por los seguros adecuados. Lo más importante: los trabajadores y sus familiares se encuentran bien. Colchagua
Matías Ríos, enólogo de Cono Sur –con viñedos en Bío Bío y bodega en Chimbarongo– estaba en una reunión familiar en parral, en una casa de adobe. “Salvamos de milagro”, contó. De la casa no quedó nada. En Chimbarongo, donde está la bodega –valle de Colchagua–, los daños no fueron muy graves. Según Ríos, “hay caídas de muros, pero no pérdidas humanas. Y gracias a que la vendimia venía atrasada, podemos comenzar esta semana que viene a cosechar fruta para el sparkling, quizás el lunes 8 marzo. En estos momentos estamos probando los equipos de frío y todo lo que tengamos que arreglar. Las barricas se desordenaron, pero no se cayeron. Y hay algunas cubas con fallas, pero sin pérdidas. Ahí está el Ocio y el 20 Barricas. Intactos, por suerte. Estamos haciendo un catastro, pero lo importante es que hay que enfrentar la vendimia y ayudar a nuestra gente. El equipo de Cono Sur fue en ayuda de un trabajador que vive en Talca –que, como Concepción, se está transformando en una selva– para entregarle alimento y refugio”. Curicó
Como se pudo apreciar en televisión, la ciudad de Curicó –su casco viejo, incluido el edificio que mantiene el diario La Prensa y el Club de la Unión– fueron devastados. Entre escombros y fierros retorcidos, la ciudad intenta reincorporarse. Y no ha sido distinto para sus bodegas. Según un comunicado oficial de la viña Miguel Torres –puesto en su página web, ya que en estos minutos no puede responder llamados telefónicos– ha habido cerca de 300 barricas aplastadas, además de un estanque de 100 mil litros rota, que perdió la totalidad del vino, además de miles de botellas quebradas. Aún así, la bodega –que actualmente dirige Miguel Torres Maczassek, quinta generación de la familia catalana– está recopilando datos para ayudar a sus trabajadores, y donará 50 mil euros a la municipalidad de Curicó. Viña Aresti, en cambio, se encuentra en un proceso de evaluación para verificar las pérdidas, pero en el departamento de relaciones públicas informaron que todo el personal y sus familiares se encuentran bien, más allá de algunos problemas en sus casas. La viña está desarrollando un plan de ayuda para los empleados con dificultades en sus viviendas. En la bodega no ocurrió nada de gravedad y en las bodegas y cavas se perdieron botellas, pero no tienen problemas estructurales. Maule
Maule, por ser el epicentro, es una zona sensible. Según la sommelier Macarena Lladser, quien publicó un post en el portal Vinorama, de Patricio Tapia, “Andrés Sanchez y familia están afectados por partida doble, porque falleció la hermana de Francisco Gillmore en un devastador accidente. Estructuralmente la bodega no soportó el impacto. Me dice que cree que hay un 20% de pérdida, y que ya tenía embotellado el 2009. Él y familia se encuentran estables”. También menciona el caso de Louise-Antoine Luyt –de Clos Ouvert, en Cauquenes, Maule–, quien evalúa su pérdida en un 70%. “Todas las barricas y parte de las cubas están en el suelo, pero la bodega se mantuvo. Su casa quedó destruida y han traído a su mujer e hijo a Santiago”, apunta Lladser en el post. Nuestros amigos de MOVI –el Movimiento de Viñateros Independientes– tampoco lo pasaron bien: “Polkura ha perdido parte del vino 2009; Erasmo está con daños menores, pero fallecieron algunos trabajadores”, cuenta la sommelier. La cronista Harriet Nahrwold se contactó con Francesco Marone Cinzano, quien dijo que “hay mucho coraje entre los chilenos que están en la zona. Aunque es el fin del verano, las noches son frías. Y a pesar de eso todos están con el ánimo de ponerse de pie. Aunque algunos edificios fueron seriamente dañados -salas de degustación, laboratorios, oficinas- la bodega del siglo XIX sigue en pie”. Sigue Lladser: “Rukumilla sólo menciona unas cuantas botellas quebradas y Flaherty otras barricas rotas”. Bío Bío
Jorge Goles, gerente general de Viñedos Córpora –con plantaciones y bodegas en el Bío Bío, Rapel y Aconcagua, y que ampara las marcas Porta, Gracia, Veranda y Agustinos–, informó: “El terremoto no causó mayores daños en los viñedos y las bodegas. Esto significa que todos nuestros sistemas de tanques, barriles y en general las bodegas están en buenas condiciones gracias a que todas nuestras instalaciones han sido construidas con tecnología antisísmica. Desde esta mañana hemos comenzado a reestablecer todos nuestros procesos en las bodegas, por lo que estaremos trabajando normalmente a partir de las próximas horas usando un generador de electricidad. Todos los embarques deberían llegar a destino en las fechas establecidas y en la medida que los puertos estén operativos”. Los PreciosPoca oferta, alta demanda, escasez. Factores que, sin duda, abultan los precios. El precio de la fruta a granel ya venía en alza desde antes del terremoto y, por lo visto, luego del sismo seguirá empinándose. Según Eduardo Wexman, de VIA Wines, los precios “ya estaban subiendo, y me imagino que seguirán subiendo”. Lo mismo piensa Andrea Ilabaca, gerente de marketing y PR de MontGras: “Dependerá del volumen general de pérdida, pero obviamente algún efecto tendrá en el alza de precios”. Lo mismo dice Carolina Bisquertt, gerente de marketing de Bisquertt: “Respondiendo a la lógica de oferta y demanda, al haber escasez de litros el precio tiende claramente al alza. Más aún si las pérdidas nacionales del mercado son sustanciales”. Un 2010 costoso, sin duda. Un bicentenario a contracorriente, nacido del dolor. Pero una vendimia que se irá tropezando con su verdad con el pasar de los días. Este miércoles 3 de marzo, a las 16.00, René Merino blanco, director de Vinos de Chile –agrupación que reúne al 92% de las bodegas nacionales– organizó una rueda de prensa. Fuente: Álvaro Duque y Daniel Greve - Mosto.cl Agregar a favoritos (7) | Cite este artículo en su sitio | Vistas: 393
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